La polémica sobre el poeta Ernesto Cardenal continúa. Ahora es el Comandante Omar Cabezas, quien vino a Venezuela, en el marco de la FILVEN, para presentar una nueva edición de su obra “La montaña es algo más que una inmensa estepa verde”, publicada por El Perro y la Rana. A continuación vamos a poner cuatro opiniones sobre el tema. Primeramente la respuesta a una pregunta nuestra, del Comandante Omar Cabezas, luego una información sobre intelectuales nicaragüenses, en tercer lugar la carta del poeta y comandante Tomás Borge y, finalmente, el apoyo de intelectuales latinoamericanos al poeta Ernesto Cardenal.
Comandante Omar Cabezas: “El gobierno sandinista nunca ha agredido al padre Ernesto Cardenal”
“Para hablar del caso del padre Ernesto Cardenal tenemos que remontarnos a los comienzos de los años 90. Acabábamos de perder las elecciones y a Daniel Ortega le correspondía un escaño como diputado, al haber quedado segundo. Pero a Daniel no le gusta la vida parlamentaria por lo que asumió el suplente que era el escritor Sergio Ramírez, quien fue nombrado, además, jefe de la bancada sandinista.
Un día Sergio me llama para conversar. Yo llego a su oficina y Sergio empieza a explicarme que ha caído el muro de Berlín, que están poniendo presos a los expresidentes de los antiguos países socialistas, que se pretende una ley en Nicaragua donde a los sandinistas no les que daría más alternativa que la cárcel, el exilio o la muerte, que ya se acabó el tiempo del verde olivo, que ahora es el tiempo de los intelectuales, que ya había hablado con el padre Cardenal. En fin, que nos planteaba un viraje. Yo le dije que no estaba de acuerdo. Tampoco lo estuvo el poeta y comandante Tomás Borge, pero desde esa fecha Sergio se llevó a muchos de nuestros intelectuales, no sólo al padre Cardenal, sino a los hermanos Mejía Godoy, a la queridísima Gioconda Belli y a otros valiosos intelectuales más. Ellos abandonaron el sandinismo pero nosotros seguimos luchando. En Nicaragua empezaban a perderse nuestras conquistas. El neoliberalismo tomó de nuevo el país. Y aquí entra el tema del padre Cardenal. Una situación muy dolorosa para nosotros, porque ha servido para que el coro de los enemigos nos ataque, y lo que es peor, para que algunos amigos se confundan. Me han dicho que el viejo Tomás ha escrito una carta donde se explica claramente que Daniel no tiene nada que ver con este problema pero confieso que no la he leído. Lo que sí es cierto es que con esto del neoliberalismo empezaron a vender las islas de Solentiname, a españoles, alemanes, cuestión apoyada por el padre Cardenal, pero en una de esas islas hay una pensión de una viuda de un comandante sandinista que no se quiere salir. Y esto lo sabe perfectamente el padre Cardenal porque Nubia Arcia, que así se llama, era como una hija para el poeta.
Nosotros no hemos agredido nunca al padre Cardenal ni el pleito es con Daniel. Nosotros no queremos pleitos con nuestros hermanos, fíjense que hasta hemos hecho las paces con Edén Pastora, el llamado Comandante Cero, con quien nos echamos plomo. Igualmente con el boxeador Alexis Arguello a quien le habíamos decomisado todas sus propiedades. Nuestra posición es defensa de los nicaragüenses y en contra del neoliberalismo y del imperialismo. Nuestros brazos están abiertos. Si Sergio, el padre Cardenal y los demás intelectuales quieren regresar son bienvenidos, pero esta es la verdad verdadera en relación con el poeta Cardenal”.
Intelectuales nicaragüenses cierran filas con Ernesto Cardenal
(RD/Agencias).-Intelectuales nicaragüenses cerraron filas con el poeta Ernesto Cardenal, condenado por delito de injurias y calumnias, algo que el escritor atribuye a un acto de venganza política del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, por sus críticas formuladas en Paraguay la semana pasada. “Si me quieren echar preso -y en este sistema que hay ahora en Nicaragua todo es posible- estoy listo para ir a la cárcel”, aseguró el también sacerdote trapense en una carta pública en la que se negó a acatar la sentencia y acusó al presidente Ortega de estar tras ella.
La sentencia obliga a Cardenal a pagar una multa equivalente a 1.025 dólares en un plazo de tres días que se vencen el viernes.
Ante la rebeldía del escritor, el juez Rojas, en declaraciones a un diario local, le instó a cumplir sentencia o amenazó con tomar medidas precautelares en su contra.
“Tomando en cuenta que todavía está cubierto por el tiempo que establece la ley, yo lo único que puedo decir es que le hago un llamado al poeta Cardenal que por favor, así como nos ha regalado lindos versos, que también sea un ciudadano modelo y cumpla con nuestras leyes”, dijo el magistrado.
Cardenal fue absuelto en diciembre de 2005 por el delito de injurias y calumnias contra el ciudadano alemán Inmanuel Zerger, pero según el juez David Rojas el caso estaba en apelación y no pudo explicar por qué se resolvió casi tres años después.
Rojas negó cualquier cariz político en la sentencia y comentó que “cree” que tiene que ver con el “proceso de limpieza de casos viejos que se está dando en los juzgados”.
La sentencia “es simplemente una venganza de Daniel Ortega por la acogida que tuve en Paraguay durante la toma de posesión del presidente (Fernando) Lugo, mientras a él se le impidió llegar”, expuso el poeta en su carta.
En un ambiente adverso a Ortega en Paraguay, promovido por movimientos feministas que repudiaron su presencia públicamente por la acusación de violación a su hijastra Zoilamérica Narváez, Cardenal le tachó de “ladrón” y de establecer en Nicaragua un “reinando de unas cuantas familias en alianzas con somocistas”.
Cardenal, considerado uno de los más grandes exponentes de la poesía latinoamericana, fue ministro de Cultura en el primer gobierno de Ortega (1979-1989), pero se distanció de éste en 1990 por divergencias en la conducción del partido Frente Sandinista y es actualmente uno de los más fuertes críticos del gobernante.
Desde el gobierno no había ninguna reacción a los señalamientos del escritor hasta este miércoles.
“De este sistema judicial no podés esperar otras cosas, sobre todo cuando responde a intereses políticos de Daniel Ortega”, reaccionó el escritor Sergio Ramírez, quien calificó la sentencia de “una barbarie”.
“Se trata de una manifiesta manipulación de los tribunales, lo cual debe ser causa de aflicción para el país, porque se trata de una acción temeraria en contra de una figura que tiene una relevancia mundial”, añadió.
La actitud del gobierno contra un sacerdote de 82 años “no es más que una muestra de la cobardía con que actúan los que ostentan el poder en contra de quienes se muestra críticos y adversos”, declaró de su lado la escritora Gioconda Belli.
Belli dijo que denunciarán el caso en foros internacionales y advirtió que el poeta “no está solo y un ataque contra Ernesto es un ataque contra todos nosotros los escritores del país”.
“Estoy impactada de ver la arbitrariedad y el abuso que se está cometiendo en contra de personalidades que lo único que han hecho es poner en lo más alto el nombre de Nicaragua y que dedicó su vía a la Revolución”, señaló de su lado la escritora Claribel Alegría.
'Disparen sobre Daniel Ortega'
Comandante Tomás Borge
Es obvio que se ha desatado una implacable campaña de desprestigio contra los gobiernos desobedientes (léase: los países miembros del ALBA). En este marco, el ataque sistemático al presidente de Nicaragua alcanza visos de cacería de brujas, en las cavernas locales e internacionales. El concierto mediático de calumnias, está siendo orquestado por el desafinado director de siempre y es repetido hasta la náusea por las agencias noticiosas. Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor 'que algo queda...'. Variaciones sobre un mismo tema.
Ernesto Cardenal es una estrella de primera magnitud en la literatura nicaragüense. Junto a Rubén, Martínez Rivas, José Coronel y Pablo Antonio, está entre los mayores de nuestra historia. Su estatura se acrecentó con la Revolución Popular Sandinista. Tales afirmaciones no están sometidas a discusión.
Nubia Arcia había apenas acabado la escuela, cuando llegó al archipiélago de Solentiname. Venía de profesora a la comunidad que el monje trapense había fundado entre los campesinos y pescadores del lago Cocibolca. Eran tiempos de Somoza. Cardenal tuvo la habilidad de hacerse famoso junto a su comunidad. Bajo el influjo del maestro, Nubia se hizo poeta. Un día, los jóvenes decidieron practicar el evangelio: abandonaron sus islas y en el nombre de Sandino asaltaron el cuartel de San Carlos. Nubia estaba entre ellos.
El líder de esos muchachos se llamaba Alejandro Guevara. Alejandro era el discípulo predilecto de Ernesto: fue teólogo campesino, poeta popular, pintor primitivista; y lo normal en aquel resplandor, se hizo guerrillero. Se enamoró de las abundantes gracias de Nubia y se casó con ella, con la cual tuvo varios hijos.
Al triunfo de la revolución, el padre Cardenal partió a la capital a ocuparse del Ministerio de Cultura; Alejandro Guevara tuvo a su cargo la defensa de la frontera sur, en la guerra financiada por Ronald Reagan; Nubia se quedó en Solentiname, acogiendo a los peregrinos que buscaban el paraíso, en un hotelito que ella misma fue haciendo nacer a punto de sudor y sonrisas para turistas. El 'Hotel Mancarrón' fue obra de su esfuerzo.
Tras la muerte de Alejandro, la comunidad de Solentiname le otorgó a su viuda la concesión del hotelito por los siguientes quince años (hasta que el último de los niños cumpliera la mayoría de edad: el 2010). Casi de inmediato, comenzaron las maniobras para arrebatárselo.
Inmanuel Zerger llegó de Alemania, donde había nacido, surcando las aguas del Cocibolca con una orquesta sinfónica abordo. De las pangas hizo descender violines y fagots, la tuba y el contrabajo. Cuando los primeros acordes resonaron entre las islas, el Poeta exclamó: Este hombre es un santo. Nubia lo hizo su esposo.
Hace más de diez años que Ernesto Cardenal, en su calidad de presidente de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, pretende despojar a Nubia Arcia e Inmanuel Zerger de la gestión del hotel. Se ha valido de artimañas que no están a la altura de su imagen de profeta revolucionario: les ha mandado a cerrar el hotel en varias ocasiones, espantando a los turistas que se encontraban alojados; les ha hecho confiscar el mobiliario; los ha desprestigiado. A alguna de esas 'injurias y calumnias' es que se refiere el reciente juicio.
Ernesto Cardenal ha convertido el veredicto que lo acusa, en su enésimo ataque contra Daniel Ortega. Usando su enorme prestigio de poeta como tribuna mediática, ha dicho que no acatará la sentencia (que lo obliga a pagar mil dólares de resarcimiento moral a los injuriados) y ha desafiado a que lo metan preso, sabiendo que en Nicaragua ninguna persona mayor de 70 años va a la cárcel. Hábilmente, ha volteado la tortilla y en lugar de aparecer disputándole un bien terrenal a la viuda de un héroe, se hace pasar por víctima de la revancha política del Presidente de la Nación. El pleito de Ernesto no es con Daniel, es con la viuda de un héroe sandinista.
Ahí viene el lobo, grita el lobo con piel de oveja. Y la alharaca convoca a ingenuos y a zamarros, a solidarios y a malintencionados, a abejas de noble linaje y una lluvia de moscas que no se la pierden Disparen sobre Daniel Ortega. Por desgracia, hay seres humanos vulnerables, como los dirigentes del FSLN y otros como Cardenal, cuya fama los hace intocables.
La maquinaria publicitaria se arma a la perfección. Ella no duerme, tiene los ojos diabólicos abiertos. El director desafinado convoca bloggers y agencias noticiosas, periodistas nacionales baqueanos en desprestigiar sandinistas y estrellas internacionales que, un poco desubicados, disparan sobre el blanco móvil. Se arman listas de adhesión a las que se inscriben (sin saber o sabiéndolo) las celebridades que avalarán la jugada. Todos quieren salir en la foto. El Pen Club inscribe en bloque a sus socios, sin consultar con los firmatarios (le sucedió al gran poeta peruano Arturo Corcuera). Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor que algo queda... Variaciones sobre un mismo tema.
He insistido en escribir estas líneas, a pesar del enorme esfuerzo que me ha significado el abandonar mi lecho de enfermo, impulsado por la indignación de tanto salivazo contra el Presidente de mi país. No hacerlo hubiera resultado una cobardía imperdonable. Ya escrita estas verdades me golpea en lo más hondo conocer la muerte de mi ahijado Félix, hijo de mi hermano Lenin. Aunque sea a rastras llegaré a cumplir con el minuto largo de la solidaridad.
Intelectuales defienden a Cardenal
Managua - Intelectuales de diversas partes del mundo promueven críticas contra el gobierno del presidente nicaraguense, Daniel Ortega, al que señalan como responsable de una acción judicial contra el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal.
Una semana después de que el juez penal David Rojas multara a Cardenal con 1.025 dólares por injurias contra un matrimonio de empresarios turísticos, los pronunciamientos de solidaridad con Cardenal continúan llegando al país.
Escritores como el Premio Nobel de Literatura José Saramago de Portugal y el poeta Mario Benedetti de Uruguay, junto con los nicaragenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli, firmaron documentos a favor de Cardenal.
El escritor uruguayo Eduardo Galeano llamo "infame" a Ortega.
El juez David Rojas negó que se trate de una "persecución política" contra Cardenal, considerado un ícono de la revolución sandinista de la década de 1980, cuando el sacerdote y poeta fue ministro de Cultura y amigo del líder sandinista Daniel Ortega.
Incluso Cardenal fue sancionado por el Vaticano en 1983 por su participación en el gobierno marxista que lideró Ortega hasta su primera derrota electoral en 1990.
Cardenal, de 82 años de edad, se separó de Ortega tras la derrota electoral sandinista y desde entonces publica fuertes críticas contra el mandatario nicaragense.
El juez Rojas dijo que Cardenal no irá a prisión por su edad, a pesar de haber declarado públicamente su rebeldía y desacato judicial al negarse a pagar la multa por las presuntas injurias contra las personas que él ca lificó de "ladrones".
Un empresario alemán y una campesina originaria del archipiélago de Solentiname, adonde Cardenal mantuvo una comunidad artística hace 30 años, son los principales protagonistas de querellas judiciales en disputa de propiedades con Cardenal.
Nubia Arcia, una de las personas que según el juez Rojas fue "injuriada" por Cardenal, es miembro de una familia campesina que por años fue amiga y colaboradora del poeta y sacerdote en Solentiname, en el lago Cocibolca de Nicaragua.
Arcia escribió una carta en la que dice que Cardenal intenta "robarse" un hotel y otros inmuebles, aprovechando su fama y dinero.
Comandante Omar Cabezas: “El gobierno sandinista nunca ha agredido al padre Ernesto Cardenal”
“Para hablar del caso del padre Ernesto Cardenal tenemos que remontarnos a los comienzos de los años 90. Acabábamos de perder las elecciones y a Daniel Ortega le correspondía un escaño como diputado, al haber quedado segundo. Pero a Daniel no le gusta la vida parlamentaria por lo que asumió el suplente que era el escritor Sergio Ramírez, quien fue nombrado, además, jefe de la bancada sandinista.
Un día Sergio me llama para conversar. Yo llego a su oficina y Sergio empieza a explicarme que ha caído el muro de Berlín, que están poniendo presos a los expresidentes de los antiguos países socialistas, que se pretende una ley en Nicaragua donde a los sandinistas no les que daría más alternativa que la cárcel, el exilio o la muerte, que ya se acabó el tiempo del verde olivo, que ahora es el tiempo de los intelectuales, que ya había hablado con el padre Cardenal. En fin, que nos planteaba un viraje. Yo le dije que no estaba de acuerdo. Tampoco lo estuvo el poeta y comandante Tomás Borge, pero desde esa fecha Sergio se llevó a muchos de nuestros intelectuales, no sólo al padre Cardenal, sino a los hermanos Mejía Godoy, a la queridísima Gioconda Belli y a otros valiosos intelectuales más. Ellos abandonaron el sandinismo pero nosotros seguimos luchando. En Nicaragua empezaban a perderse nuestras conquistas. El neoliberalismo tomó de nuevo el país. Y aquí entra el tema del padre Cardenal. Una situación muy dolorosa para nosotros, porque ha servido para que el coro de los enemigos nos ataque, y lo que es peor, para que algunos amigos se confundan. Me han dicho que el viejo Tomás ha escrito una carta donde se explica claramente que Daniel no tiene nada que ver con este problema pero confieso que no la he leído. Lo que sí es cierto es que con esto del neoliberalismo empezaron a vender las islas de Solentiname, a españoles, alemanes, cuestión apoyada por el padre Cardenal, pero en una de esas islas hay una pensión de una viuda de un comandante sandinista que no se quiere salir. Y esto lo sabe perfectamente el padre Cardenal porque Nubia Arcia, que así se llama, era como una hija para el poeta.
Nosotros no hemos agredido nunca al padre Cardenal ni el pleito es con Daniel. Nosotros no queremos pleitos con nuestros hermanos, fíjense que hasta hemos hecho las paces con Edén Pastora, el llamado Comandante Cero, con quien nos echamos plomo. Igualmente con el boxeador Alexis Arguello a quien le habíamos decomisado todas sus propiedades. Nuestra posición es defensa de los nicaragüenses y en contra del neoliberalismo y del imperialismo. Nuestros brazos están abiertos. Si Sergio, el padre Cardenal y los demás intelectuales quieren regresar son bienvenidos, pero esta es la verdad verdadera en relación con el poeta Cardenal”.
Intelectuales nicaragüenses cierran filas con Ernesto Cardenal
(RD/Agencias).-Intelectuales nicaragüenses cerraron filas con el poeta Ernesto Cardenal, condenado por delito de injurias y calumnias, algo que el escritor atribuye a un acto de venganza política del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, por sus críticas formuladas en Paraguay la semana pasada. “Si me quieren echar preso -y en este sistema que hay ahora en Nicaragua todo es posible- estoy listo para ir a la cárcel”, aseguró el también sacerdote trapense en una carta pública en la que se negó a acatar la sentencia y acusó al presidente Ortega de estar tras ella.
La sentencia obliga a Cardenal a pagar una multa equivalente a 1.025 dólares en un plazo de tres días que se vencen el viernes.
Ante la rebeldía del escritor, el juez Rojas, en declaraciones a un diario local, le instó a cumplir sentencia o amenazó con tomar medidas precautelares en su contra.
“Tomando en cuenta que todavía está cubierto por el tiempo que establece la ley, yo lo único que puedo decir es que le hago un llamado al poeta Cardenal que por favor, así como nos ha regalado lindos versos, que también sea un ciudadano modelo y cumpla con nuestras leyes”, dijo el magistrado.
Cardenal fue absuelto en diciembre de 2005 por el delito de injurias y calumnias contra el ciudadano alemán Inmanuel Zerger, pero según el juez David Rojas el caso estaba en apelación y no pudo explicar por qué se resolvió casi tres años después.
Rojas negó cualquier cariz político en la sentencia y comentó que “cree” que tiene que ver con el “proceso de limpieza de casos viejos que se está dando en los juzgados”.
La sentencia “es simplemente una venganza de Daniel Ortega por la acogida que tuve en Paraguay durante la toma de posesión del presidente (Fernando) Lugo, mientras a él se le impidió llegar”, expuso el poeta en su carta.
En un ambiente adverso a Ortega en Paraguay, promovido por movimientos feministas que repudiaron su presencia públicamente por la acusación de violación a su hijastra Zoilamérica Narváez, Cardenal le tachó de “ladrón” y de establecer en Nicaragua un “reinando de unas cuantas familias en alianzas con somocistas”.
Cardenal, considerado uno de los más grandes exponentes de la poesía latinoamericana, fue ministro de Cultura en el primer gobierno de Ortega (1979-1989), pero se distanció de éste en 1990 por divergencias en la conducción del partido Frente Sandinista y es actualmente uno de los más fuertes críticos del gobernante.
Desde el gobierno no había ninguna reacción a los señalamientos del escritor hasta este miércoles.
“De este sistema judicial no podés esperar otras cosas, sobre todo cuando responde a intereses políticos de Daniel Ortega”, reaccionó el escritor Sergio Ramírez, quien calificó la sentencia de “una barbarie”.
“Se trata de una manifiesta manipulación de los tribunales, lo cual debe ser causa de aflicción para el país, porque se trata de una acción temeraria en contra de una figura que tiene una relevancia mundial”, añadió.
La actitud del gobierno contra un sacerdote de 82 años “no es más que una muestra de la cobardía con que actúan los que ostentan el poder en contra de quienes se muestra críticos y adversos”, declaró de su lado la escritora Gioconda Belli.
Belli dijo que denunciarán el caso en foros internacionales y advirtió que el poeta “no está solo y un ataque contra Ernesto es un ataque contra todos nosotros los escritores del país”.
“Estoy impactada de ver la arbitrariedad y el abuso que se está cometiendo en contra de personalidades que lo único que han hecho es poner en lo más alto el nombre de Nicaragua y que dedicó su vía a la Revolución”, señaló de su lado la escritora Claribel Alegría.
'Disparen sobre Daniel Ortega'
Comandante Tomás Borge
Es obvio que se ha desatado una implacable campaña de desprestigio contra los gobiernos desobedientes (léase: los países miembros del ALBA). En este marco, el ataque sistemático al presidente de Nicaragua alcanza visos de cacería de brujas, en las cavernas locales e internacionales. El concierto mediático de calumnias, está siendo orquestado por el desafinado director de siempre y es repetido hasta la náusea por las agencias noticiosas. Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor 'que algo queda...'. Variaciones sobre un mismo tema.
Ernesto Cardenal es una estrella de primera magnitud en la literatura nicaragüense. Junto a Rubén, Martínez Rivas, José Coronel y Pablo Antonio, está entre los mayores de nuestra historia. Su estatura se acrecentó con la Revolución Popular Sandinista. Tales afirmaciones no están sometidas a discusión.
Nubia Arcia había apenas acabado la escuela, cuando llegó al archipiélago de Solentiname. Venía de profesora a la comunidad que el monje trapense había fundado entre los campesinos y pescadores del lago Cocibolca. Eran tiempos de Somoza. Cardenal tuvo la habilidad de hacerse famoso junto a su comunidad. Bajo el influjo del maestro, Nubia se hizo poeta. Un día, los jóvenes decidieron practicar el evangelio: abandonaron sus islas y en el nombre de Sandino asaltaron el cuartel de San Carlos. Nubia estaba entre ellos.
El líder de esos muchachos se llamaba Alejandro Guevara. Alejandro era el discípulo predilecto de Ernesto: fue teólogo campesino, poeta popular, pintor primitivista; y lo normal en aquel resplandor, se hizo guerrillero. Se enamoró de las abundantes gracias de Nubia y se casó con ella, con la cual tuvo varios hijos.
Al triunfo de la revolución, el padre Cardenal partió a la capital a ocuparse del Ministerio de Cultura; Alejandro Guevara tuvo a su cargo la defensa de la frontera sur, en la guerra financiada por Ronald Reagan; Nubia se quedó en Solentiname, acogiendo a los peregrinos que buscaban el paraíso, en un hotelito que ella misma fue haciendo nacer a punto de sudor y sonrisas para turistas. El 'Hotel Mancarrón' fue obra de su esfuerzo.
Tras la muerte de Alejandro, la comunidad de Solentiname le otorgó a su viuda la concesión del hotelito por los siguientes quince años (hasta que el último de los niños cumpliera la mayoría de edad: el 2010). Casi de inmediato, comenzaron las maniobras para arrebatárselo.
Inmanuel Zerger llegó de Alemania, donde había nacido, surcando las aguas del Cocibolca con una orquesta sinfónica abordo. De las pangas hizo descender violines y fagots, la tuba y el contrabajo. Cuando los primeros acordes resonaron entre las islas, el Poeta exclamó: Este hombre es un santo. Nubia lo hizo su esposo.
Hace más de diez años que Ernesto Cardenal, en su calidad de presidente de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, pretende despojar a Nubia Arcia e Inmanuel Zerger de la gestión del hotel. Se ha valido de artimañas que no están a la altura de su imagen de profeta revolucionario: les ha mandado a cerrar el hotel en varias ocasiones, espantando a los turistas que se encontraban alojados; les ha hecho confiscar el mobiliario; los ha desprestigiado. A alguna de esas 'injurias y calumnias' es que se refiere el reciente juicio.
Ernesto Cardenal ha convertido el veredicto que lo acusa, en su enésimo ataque contra Daniel Ortega. Usando su enorme prestigio de poeta como tribuna mediática, ha dicho que no acatará la sentencia (que lo obliga a pagar mil dólares de resarcimiento moral a los injuriados) y ha desafiado a que lo metan preso, sabiendo que en Nicaragua ninguna persona mayor de 70 años va a la cárcel. Hábilmente, ha volteado la tortilla y en lugar de aparecer disputándole un bien terrenal a la viuda de un héroe, se hace pasar por víctima de la revancha política del Presidente de la Nación. El pleito de Ernesto no es con Daniel, es con la viuda de un héroe sandinista.
Ahí viene el lobo, grita el lobo con piel de oveja. Y la alharaca convoca a ingenuos y a zamarros, a solidarios y a malintencionados, a abejas de noble linaje y una lluvia de moscas que no se la pierden Disparen sobre Daniel Ortega. Por desgracia, hay seres humanos vulnerables, como los dirigentes del FSLN y otros como Cardenal, cuya fama los hace intocables.
La maquinaria publicitaria se arma a la perfección. Ella no duerme, tiene los ojos diabólicos abiertos. El director desafinado convoca bloggers y agencias noticiosas, periodistas nacionales baqueanos en desprestigiar sandinistas y estrellas internacionales que, un poco desubicados, disparan sobre el blanco móvil. Se arman listas de adhesión a las que se inscriben (sin saber o sabiéndolo) las celebridades que avalarán la jugada. Todos quieren salir en la foto. El Pen Club inscribe en bloque a sus socios, sin consultar con los firmatarios (le sucedió al gran poeta peruano Arturo Corcuera). Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor que algo queda... Variaciones sobre un mismo tema.
He insistido en escribir estas líneas, a pesar del enorme esfuerzo que me ha significado el abandonar mi lecho de enfermo, impulsado por la indignación de tanto salivazo contra el Presidente de mi país. No hacerlo hubiera resultado una cobardía imperdonable. Ya escrita estas verdades me golpea en lo más hondo conocer la muerte de mi ahijado Félix, hijo de mi hermano Lenin. Aunque sea a rastras llegaré a cumplir con el minuto largo de la solidaridad.
Intelectuales defienden a Cardenal
Managua - Intelectuales de diversas partes del mundo promueven críticas contra el gobierno del presidente nicaraguense, Daniel Ortega, al que señalan como responsable de una acción judicial contra el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal.
Una semana después de que el juez penal David Rojas multara a Cardenal con 1.025 dólares por injurias contra un matrimonio de empresarios turísticos, los pronunciamientos de solidaridad con Cardenal continúan llegando al país.
Escritores como el Premio Nobel de Literatura José Saramago de Portugal y el poeta Mario Benedetti de Uruguay, junto con los nicaragenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli, firmaron documentos a favor de Cardenal.
El escritor uruguayo Eduardo Galeano llamo "infame" a Ortega.
El juez David Rojas negó que se trate de una "persecución política" contra Cardenal, considerado un ícono de la revolución sandinista de la década de 1980, cuando el sacerdote y poeta fue ministro de Cultura y amigo del líder sandinista Daniel Ortega.
Incluso Cardenal fue sancionado por el Vaticano en 1983 por su participación en el gobierno marxista que lideró Ortega hasta su primera derrota electoral en 1990.
Cardenal, de 82 años de edad, se separó de Ortega tras la derrota electoral sandinista y desde entonces publica fuertes críticas contra el mandatario nicaragense.
El juez Rojas dijo que Cardenal no irá a prisión por su edad, a pesar de haber declarado públicamente su rebeldía y desacato judicial al negarse a pagar la multa por las presuntas injurias contra las personas que él ca lificó de "ladrones".
Un empresario alemán y una campesina originaria del archipiélago de Solentiname, adonde Cardenal mantuvo una comunidad artística hace 30 años, son los principales protagonistas de querellas judiciales en disputa de propiedades con Cardenal.
Nubia Arcia, una de las personas que según el juez Rojas fue "injuriada" por Cardenal, es miembro de una familia campesina que por años fue amiga y colaboradora del poeta y sacerdote en Solentiname, en el lago Cocibolca de Nicaragua.
Arcia escribió una carta en la que dice que Cardenal intenta "robarse" un hotel y otros inmuebles, aprovechando su fama y dinero.
